¿Permitís que me dirija a ambas en un solo mensaje? Conforme os he ido leyendo os he ido queriendo más, porque os he sentido tan próximas, tan cálidas... Y aunque no fuera ése mi propósito cuando escribí esas líneas, como bien sabéis, darse cuenta de que gente que te quiere se preocupa de ese modo tan generoso por ti, satisface de un modo que resulta difícil de explicar.
Sí, es cierto que a veces se me hace muy difícil encontrar razones para vivir. No es que la vida me trate especialmente mal, simplemente verla transcurrir llena de palabras que nunca pronunciaré, de besos que nunca serán labios, de calidez que no será más que frío..., me aplana.
Y luego está la vergüenza, la que siento por vivir aquí, porque me confundan con mucha de esta gente. Ya no me muerdo los labios si los califico de mala gente, de indeseables, de sucios y delincuentes... No precisan muchos ejemplos de los dirigentes para ser así, les nace. Es esa especie nueva, creada hace algunas décadas, antes inexistente, que agrede desde el primer momento en que ve la calle y muchas mujeres están incluidas en ese grupo. No sé exactamente qué pretendían los primeros movimientos feministas en este país, pero como todo, se envilece, se transforma, se genera una metamorfosis en la que el concepto político y social se torna en mimetismo del macho, del peor macho. Y las hay que no quieren ser feministas como luchadoras y reivindicadoras, quieren desprenderse de eso tan bello que es la feminidad a base de hacer lo que los tíos menos favorecidos: insultar, gritar, jurar e incluso rascarse la entrepierna cuando te hablan, amén de conducir coches cada vez más grandes y potentes, con agresividad y mala hostia. Como ellos... Si no quiero ponerme enfermo he de renunciar a salir, si salgo me pongo enfermo.
En cuando a lo del amor, eleva esa propuesta. La suscribo, la firmo y la rubrico, íntegra.
Muchas veces he intentado explicar las cosas del corazón... ¿Por qué se puede amar a los padres, a los hermanos, a otros familiares próximos y el corazón tiene capacidad y sabe ubicar cada afecto en su sitio? ¿Por qué no puede hacerse con otras personas? ¿Somos limitados acaso? Cuando amamos a alguien, aunque lo anhelemos, nunca podemos extraer todo nuestro potencial amoroso y entregarlo a esa persona. Sabemos que a ella le gustan determinadas cosas, determinados gestos, y sabemos lo que no le gusta... Y hay que respetarla porque de eso se trata. Pero a esa otra le gustan cosas diferentes, opuestas, radicalmente opuestas, que también están en nosotros. Y podemos ser felices dos, tres e incluso más veces al mismo tiempo. Y viceversa.
¿Y entonces qué? Por ser políticamente correcto ¿tenemos que renunciar a vivir? VIVIR, lo que ambas me gritáis con afecto. Pero ¿vivir así?
Por eso, como en aquellas coplas que tanto menciono... "a veces me entra tristeza y otras veces rebelión..."
De cualquier modo, aunque hoy por primera vez vea el otoño en el horizonte, no lo veo en mi alma. Lo he desterrado porque hoy es miércoles, aunque sea jueves. Entendéis ¿verdad? Y porque vosotras con vuestra dulce retórica me habéis ayudado a comprender que, aunque no demasiada, sigue habiendo gente por la que merece la pena seguir aquí.
GRACIAS.
Mi corazón os pertenece tanto como a mí.
Un beso
Que quede entre nosotros
